Y esa sensación de que algo quiere salir de ti, de travesar esa barrera incontenible que un día pusiste para que ya nunca nadie la pudiera cruzar, para que lo que te quitaron ya nadie te lo pueda dar...
Pero no existen las barreras inquebrantables, sólo propósitos inciertos provocados por un dolor sin contención que nos hacen creer que lo más asequible se escapa de nuestra proposición...
-Oriol Homedes
No hay comentarios:
Publicar un comentario