Los hilos del juego de tu vida vuelven a moverse con semejanza, la historia se repite y tú vuelves a ser la misma desalmada que un día me engañó a mí. Pero esta vez no estoy siendo yo la víctima de tus juegos, esta vez lo observo desde fuera con media sonrisa que rodea la lástima y la repugnancia a su vez.
Esta vez ya no soy ese tonto que se deja engañar por cuatro palabras bonitas, sabes? Gracias a ti aprendí a vivir, porque eso a lo que llamaba vida cuando aún estabas a mi lado no era más que una mentira, la misma mentira que quieres hacerle creer a cada tío que pasa por tu vida. Y es una lástima para ellos que no esté yo ahí para decirles que todas esas patrañas que les estás contando yo ya me las sé de memoria. Sigue destrozando tu la vida de los demás porque yo de mientras voy a aprovechar cada milésima de segundo de la mía.
El amor platónico es el único amor que ha habido en mi vida; ¿y sabes lo que te digo?, ¡que le den por el culo a Platón! Yo lo hubiera echo todo por ti, hubiera sido capaz de cargarme mi juventud y dedicarme 100% a ti....pero ahora tengo la cabeza fria, y el corazon vacío y sé que no debo llorar todas las noches por alguien la cual si yo muero sólo siente lástima.
"Adios" no significa siempre el final, a veces significa un nuevo comienzo y morir no es un pecado; no vivir, sí que lo es... y sabes qué? Ahora...ahora estoy aprendiendo a vivir! Y voy a tener una cosa muy presente "No dejes que tu pasado te dicte como eres, pero deja que forme parte de como vas a ser" Nunca me arrepiento de nada, ni tan siquiera de haberte conocido. Aunque ni te quiero, ni te odio, porque ambas cosas son sentimientos y yo por ti no siento nada.
Pero te doy las gracias, al fin y al cabo nunca hubiera llegado a ser lo que soy sin esa experiencia, al fin y al cabo si ahora soy quien soy es gracias a todo eso. A veces hacen falta respuestas equivocadas para llegar a la acertada y cuando veo que no puedo seguir soportándolo, aguanto aún un momento más y entonces sé que puedo soportar cualquier cosa... Gracias, ahora distingo con más facilidad a la gente que no vale la pena como tu y aprecio mejor a la gente que realmente lo merece. Y gracias también por demostrarme que puedo vivir sin ti, gracias por dejarme ver que hay mucho pez en el mar y mucho más bueno que el que comía antes. Gracias, ahora ya he empezado mi vida. Y es maravillosa.
-Escrito por: Oriol Homedes
No hay comentarios:
Publicar un comentario